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La Iluminación de las Conciencias

Dice el profeta Amós que “Dios no hace nada sin revelar sus secretos a sus siervos los profetas”  (III, 7). Y es así, Dios avisa siempre. Por eso, los grandes acontecimientos de trascendencia e importancia para toda la humanidad han sido previamente anunciados tanto en la Sagrada Escritura como a través de múltiples profetas y videntes de nuestros tiempos.

Así como en el Antiguo Testamento los profetas mayores advirtieron al pueblo de Israel de los inminentes Juicios que sufrirían para su bien, de la misma manera, la humanidad de hoy ha estado recibiendo advertencias de un sinnúmero de profetas de nuestros tiempos de grandes acontecimientos que están por venir para el mundo y para la Iglesia. Se ha anunciado hasta la saciedad de que nos encontramos en la inminencia del llamado Fin de los Tiempos, y con ello eventos nunca antes vistos, tanto del Reino de la Luz como de las Tinieblas están a las puertas.

Y ahora me quiero referir a uno en particular, que sin ser el más importante, sí ha llamado la atención, o al menos a últimas fechas se ha escrito y se ha hablado de este suceso –quizá no muy asertivamente– y que se le conoce como Día de la Iluminación de las Conciencias o también como el Gran Aviso, la Gran Advertencia, Juicio en Pequeño o en Miniatura.

Día de la Iluminación

Quizá la profecía más antigua respecto a esta Iluminación de las Conciencias se ha atribuido a San Edmundo Campion S.J. mártir de la fe en 1581. Canonizado por el Papa Pablo VI en 1970. Tuvo una revelación de parte de Dios nuestro Señor que le dijo:

“Yo he decretado un gran día, será donde un terrible Juicio revelará las conciencias de todos los hombres y probará a todo hombre de cualquier religión. Este será el día del cambio...” (Citado por Thomas Petrisko. The Miracle of the Illumination of All Consciences. St. Andrew’s Productions. PA. U.S.A. 2000. P. 21).

Antes de adentrarnos a la naturaleza y tiempo de este acontecimiento mundial, citaremos otras revelaciones sobre este Juicio, pues Dios siempre obra por una razón profunda.

En 1836, la Beata Ana María Taigi, mística de la Iglesia, recibió una revelación sobre este evento:

“Habrá un momento de Iluminación de las Conciencias en donde cada persona se verá a sí misma como la ve Dios. De esta iluminación resultará la salvación de muchas almas, porque muchos se arrepentirán como resultado de esta advertencia, de este milagro de iluminación propia”  (Ídem. P. 27).

En abril de 1968, nuestro Señor le transmitió a Rosa Quattrini, conocida como Mama Rosa, vidente de la aparición en San Damiano, Italia, las siguientes palabras:

“Vendré a dar una gran Luz para alumbrar a todas las almas. Pero será muy tarde para aquellos que no entienden el amor de una Madre. Estarán todos en el centro de un gran Juicio(Ídem. P. 45).

En 1980, la vidente de Betania, Venezuela, María Esperanza, tiene el siguiente mensaje:

“Está llegando el gran momento de un Gran día de Luz. La conciencia debe ser sacudida violentamente para que pongan sus asuntos en orden y ofrezcan a Jesús la justa reparación por las infidelidades cometidas diariamente”  (Citado por Luis E. López Padilla. La Hora de la Verdad. P. 191).

De los anteriores mensajes se desprende que habrá un momento en que la conciencia del mundo será “sacudida” por la Luz de Dios. Se revelará nuestra alma y nos “veremos” tal y como Dios nos “ve”. Es decir, tomaremos total conciencia de nuestros pecados y omisiones, lo cual sin duda será estremecedor en grado máximo, pues esta Iluminación no está exenta de ser una especie de Juicio pero en pequeño.

Otros mensajes van perfilando aún más este acontecimiento:

“Yo daré a todos una especial luz; para muchos, esta Luz será de bendición; para otros, de tinieblas. Yo a todos descubriré Mi Justicia y Mi Misericordia... será terrible, un Juicio en Pequeño”  (Heede, Alemania, 1938. Apud Thomas Petrisko. Ídem. St. Andrew’s Productions. PA. U.S.A. 2000. P. 29).

“Mis hijos alejados deben ser advertidos de manera que no haya más duda: Yo soy Su Padre. Yo os llamaré de la misma manera a todos al mismo tiempo. Luego Mi Verdad, el Aviso, vendrá a iluminaros. En medio de los elementos desencadenados, vuestra alma se despertará súbitamente de este sueño que os ha adormecido durante tantos siglos...” Mensaje del 18 feb 1997, a la vidente JNSR en Dozulé, Normandía, Francia (“Testigos de la Cruz”. 4 volúmenes. Cenáculos de Oración del Santo Rosario. Madrid, España. 1999).

Este evento está ligado al Fin de los Tiempos:

“He aquí los Tiempos del Fin, los que cerrarán esta época sin Dios y abrirán el tiempo de una era nueva, la de la paz con Dios. Para esto emplearé lo que los mismos hombres han desencadenado y que vosotros llamáis el Gran Aviso”  (20 de junio del 1997).

“El mundo debe entrar en Mi Verdad pasando por la purificación de los cuerpos y los espíritus; es el Gran Aviso que viene a vosotros”.

En otro mensaje se dice:

“Mi Santa Faz estará delante de ellos, sin hablar, ellos se juzgarán a sí mismos porque la imagen de Dios en ellos se convertirá en su propio espejo. Qué horribles visiones tendrán ante los ojos de su conciencia los que son verdugos, pues los que matan Mi Amor son los asesinos de Dios. Yo les infringiré tal arrepentimiento, ante esta gran purificación, que ellos saldrán de ahí transformados, olvidando hasta que han existido, porque clamarán por su perdón de rodillas delante de Mi Santa Imagen. Si ocurre lo contrario, si ellos no me quieren, si renuncian a este juicio maldiciéndome, Yo borraré de ellos hasta el recuerdo de su existencia; ellos se volverán inmediatamente nadas en la gran nada”  (1º de noviembre de 1997, JNSR, Ídem, Testigos de la Cruz... Madrid, España. 1999). 

San Pablo a los Corintios parece clarificar este suceso mundial:

“Así que, no juzguéis nada antes de tiempo hasta que venga el Señor. Él iluminará los secretos de las tinieblas y pondrá de manifiesto los designios de los corazones”  (IV, 5).

La confusión del hombre

Si existe una época concreta de gran confusión para el mundo y para la Iglesia, y por ende para el hombre en general es precisamente la actual, que hace que el crecimiento espiritual se haya vuelto casi imposible, pues el camino de la verdad se ha oscurecido, multiplicándose por ende pecados por doquier. Estamos tan acostumbrados a la oscuridad, que nos hemos vuelto inquilinos permanentes de ella. Nuestros ojos están habituados a “ver” en la oscuridad, aunque en realidad no veamos nada y estemos totalmente ciegos, por lo que la luz de este Aviso será tan deslumbrante y cegadora, que muchos morirán de la impresión.

Es entonces este evento mundial de tan gran magnitud y trascendencia que será un parte aguas definitivo en la historia de la humanidad… Este Aviso, será el anuncio oficial por parte del Cielo de que se inicia para el mundo el Final de los Tiempos…

Garabandal

Una de las apariciones de la Virgen en que ella se refirió a este Aviso fue en Garabandal, España, entre los años 1961 y 1965. La principal vidente, una niña de entonces 12 años de edad, Conchita González, refiere lo siguiente:

“La Virgen me lo dijo el primero de enero de 1965 en “los pinos”. No puedo decir en qué va a consistir, pues Ella no me ha ordenado decirlo. Y ¿cuándo será? No me lo ha dicho, así que no lo sé. Si sé que será visible para todo el mundo y será obra directa de Dios… Yo no sé si morirán personas, únicamente podrán morir al verlo, de impresión.”

En sucesivas entrevistas a medios de comunicación, como la BBC de Londres, clarificó aún más otros detalles, afirmando entre otros puntos lo siguiente:

“Que este aviso será una luz especial que iluminará nuestra conciencia.

“El Aviso es algo que viene directamente de Dios. Se podrá ver en todo el mundo, donde quiera que uno se encuentre, y también lo sentiremos interiormente”.

“El Aviso será como una corrección de la conciencia del mundo y … veremos las consecuencias de nuestros pecados” (Apud Luis E López Padilla, Garabandal, La última Oportunidad. Entrevistas de los años, 60’s 70’s y 80’s en The Workers of Our Lady of Mount Carmel en www.garabandal.us).

La Conciencia

La conciencia es pues el medio por el cual se puede conocer qué cosa es el bien en un determinado momento. Es la voz y huella de Dios en nosotros que nos guía y señala el camino recto que nos conduce a Él y, como consecuencia, nos lleva a la paz y a la alegría. Para llegar a Dios el hombre está obligado a seguir fielmente su conciencia (Conc. Vat. II. Dignitatis Humanae, 3). Por eso, la antorcha del alma es la conciencia, y si esta tiene luz –si está bien formada–, el hombre puede caminar hacia Dios. Si la conciencia se deforma, el hombre se queda a oscuras, se desorienta y cae. La conciencia no crea la ley moral, sino que ayuda a vivirla con rectitud en cada caso concreto. La conciencia muestra que todos respondemos ante Dios de nuestras acciones. Finalmente, todo hombre está obligado a formarse una recta conciencia, adquiriendo la ciencia moral debida y luchando por vivir las virtudes morales.

A esto se refería Jesucristo cuando dijo lo siguiente:

“La lámpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo está sano, todo el cuerpo estará iluminado. Pero si el ojo está enfermo, todo el cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá!”  (Mt. 6, 22-23).

Es en esta línea que encontramos también descrito este Aviso en los mensajes dados al Padre Esteban Gobbi:

“El Espíritu Santo... con Su Divino Amor abrirá las puertas de los corazones e iluminará todas las conciencias. Cada hombre se verá a sí mismo en el ardiente fuego de la Divina Verdad. Será como un juicio en pequeño”  (22 de mayo de 1988. A los Sacerdotes Hijos Predilectos. Movimiento Sacerdotal Mariano. 19a Edición Española. 1997. P. 718).

El 4 de junio de 1995, la Virgen dijo: “Lenguas de fuego descenderán sobre todos vosotros... Y así seréis iluminados por esta Luz Divina y os veréis a vosotros mismos en el espejo de la Verdad y de la Santidad de Dios. Será como un Juicio en Pequeño que abrirá la puerta de vuestro corazón para recibir el gran don de la Divina Misericordia”  (Ídem. P. 1091 y 1092).

En efecto, las acciones que el Espíritu Santo derrama en nuestras almas son el perdón de los pecados, la iluminación de la inteligencia y la ayuda para cumplir los mandamientos, efectos que se palparán con fuerza en las almas que acepten para sí los frutos del Aviso.

Hasta lo ahora expresado, de esta Iluminación o Aviso podemos deducir con certeza moral lo siguiente:

  1. Que será una amonestación grave y profunda de parte de Dios a una humanidad que se empeña en recorrer, consciente e inconscientemente, el ancho sendero que conduce a la perdición eterna;
  2. Una oportunidad grandísima de corregir la vida de cada uno de los hombres de esta tierra;
  3. Una luz especial de Dios para conocer la gravedad intrínseca del pecado y sus funestas consecuencias;
  4. Una purificación como consecuencia de los pecados y ofensas cometidos por los hombres a Dios y la posibilidad de un gran arrepentimiento, o en su caso, rechazo definitivo a Dios;
  5. Una corrección de la conciencia del mundo que está totalmente desorientada;
  6. Un gran anuncio de que el mundo llega al Final de los Tiempos, con todo lo que ello significa de sufrimiento, dolor, confusión, angustia, oscuridad de la fe y prueba para la Iglesia; y
  7. Una especie de fuego abrasador que, como efusión sobrenatural del Espíritu Santo, fortalecerá y renovará a los cristianos para los eventos futuros que ocurrirán en el futuro inmediato.

Vamos ahora a adentrarnos en su naturaleza.

Un Fenómeno Cósmico

La información disponible que tenemos es que este Aviso – Iluminación – Juicio será originado por un fenómeno cósmico impresionante de proporciones gigantescas, que vendrá directamente de Dios y será experimentado internamente, al mismo tiempo, por absolutamente todos los hombres de la tierra.

La ya mencionada Conchita – una de las videntes de Garabandal – en otra parte de las entrevistas que hemos citado dice:

“El Aviso… es también una especie de catástrofe. Hará que pensemos en los muertos, es decir, que preferiremos estar muertos antes que experimentar la vivencia del Aviso. El Aviso será muy terrible, mil veces peor que los terremotos. Será como el fuego. No quemará nuestra carne, pero se sentirá dentro y fuera del cuerpo. Todas las naciones y toda la gente lo sentirán del mismo modo, nadie se escapará. Hasta los no creyentes experimentarán el Temor de Dios”.

“Es un fenómeno que será visto y sentido en todas partes del mundo: siempre pongo como ejemplo de dos estrellas que chocan entre sí. Este fenómeno no producirá daño físico, pero sí nos espantará porque en ese preciso instante veremos nuestras almas y el daño que hemos hecho. Será como si estuviéramos agonizando, pero no moriremos por sus efectos, aunque sí es posible que muramos de miedo o por la impresión de vernos a nosotros mismos”.

En la aparición del Escorial, a la vidente Amparo Cuevas –recientemente fallecida– la Virgen dice:

“Antes del castigo, habrá un Aviso en el cielo; todos lo verán. El Astro Eros iluminará la tierra; será horrible hija mía, y parecerá que el mundo está en llamas... muchos morirán de la impresión” (Citado por Luis E. López Padilla. Advertencias Marianas. México, D.F. 1987. P. 161. Mensaje del 11 de febrero de 1982).

En Umbe, Bilbao tenemos este mensaje de la Virgen a Felisa Sistiaga:

“Daré un Aviso, lo verán todos, pero la humanidad – salvo una pequeña minoría – seguirá sin creer. … se iluminará el cielo con una gran cruz que al descomponerse producirá una inmensa luz blanca de tal fuerza que incluso impedirá ver el sol… muchos morirán de la impresión... a continuación un viento ardiente azotará toda la tierra” (Francisco Sánchez Ventura. Y el Agua Seguirá Curando. Ed. Círculo. Zaragoza, España. 1983. P. 156).

Ío y Eros

En Colombia ha surgido la Alianza de Dios Padre Misión Ío Eros – Nasa que reúne a un grupo de laicos comprometidos para difundir un mensaje urgente, llamando a la conversión, y que advierte y previene sobre un acontecimiento cósmico que involucra tanto a una luna de Júpiter (Ío) como al asteroide Eros, con gran incidencia y graves consecuencias para la humanidad.

En estas revelaciones se descubre la naturaleza cósmica de lo que causa el Aviso. Lo que sucede en el Sistema Solar, es que un trozo de una luna de Júpiter (Ío, que se distingue por su intensa actividad volcánica con erupciones que alcanzan los 300 kms de altura) por alguna razón de inestabilidad y comportamientos híbridos y atípicos en el cosmos, choca con el asteroide Eros (33 kilómetros de longitud, y que no sólo fue orbitado sino que la sonda NEAR en 2001 aterrizó en su superficie) produciendo un gran luz azul y un estruendo enorme en toda la tierra, constituyéndose así lo que serían entonces las características físicas, naturales y cósmicas que Dios usa para que todos  los hombres pasemos por su Iluminación y Juicio.

Por lo demás, llama la atención que en la aparición del Escorial también se mencione al asteroide Eros.

Estos mensajes dicen:

“Sonará en el orbe la señal cuando Ío roce a Eros. La voz de Dios llenará el orbe, la oirán y verán con dolor a su ser con obras de Satanás”  (14 Julio del 2013) … cuando Ío haga trizas al sur de Eros. Esa será mi señal”  (31 mayo del 2014).

El aviso es y viene de Dios; Ío lo accionará. Todos los seres lo veréis y a cada uno tocará en su ser. Ahí deciden si están o no con Dios. Se divisará la luz azul en el cielo”  (19 Marzo del 2013).

Así pues, este evento será un acontecimiento cósmico que impactará a todo el mundo y a toda la humanidad. Que existe en el orden natural y que está asociado a una luminosidad desconocida simultánea en toda la tierra, que se verá en el firmamento, acompañada de un gran estruendo y fuego ardiente. Se pudiera explicar o definir como el choque de dos astros. Y a través de esta luz “veremos” nuestra alma. Nadie morirá como consecuencia directa del Aviso, a no ser que muera de la impresión, del shock.

Para terminar este apartado del fenómeno cósmico que desencadena el encuentro con Dios, diremos que siempre que un ser sobrenatural irrumpe en el mundo natural, viene precedida de una luz, señal que el umbral del mundo de Dios con el mundo natural se ha abierto. Del mismo modo, este estruendo cósmico que eventualmente irradiará una gran luz, abrirá el umbral del “tiempo” con el llamado “no tiempo” para que todos los hombres puedan ver y percibir con cuerpo mortal la existencia y el estado de su alma. Una gracia de Dios sin precedentes en la historia conocida, con la miel y la hiel que eso supondrá.   

¿Cuándo será el Día de la Iluminación o Aviso?

Una afirmación categórica y esencial por parte de Jesucristo en tratándose de las fechas fue ésta: “nadie sabe el día ni la hora, ni los Ángeles del cielo, ni el Hijo sino sólo el Padre” (Mt. 24, 36). Y esto es así porque es un derecho exclusivo y personalísimo del Padre Eterno que ni al mismo Hijo de Dios se le reveló. Por eso, el mismo Cristo nos repitió de diversas maneras: “Estad preparados en todo momento, pues no sabéis el día ni la hora…Pues si el dueño de la casa supiera a qué hora va a venir el ladrón se mantendría despierto para no dejarlo entrar a su casa”  (Mt. 24, 43).

En ese sentido, la predicación de Jesucristo fue siempre invitarnos a discernir los signos de los tiempos que nos ayudarían a estar especialmente preparados, pero sin saber a ciencia cierta cuándo tendrán lugar los acontecimientos. Esta es precisamente la diferencia entre el Kairos – tiempo aproximado – y el Cronos – año, mes, día y hora.

Bajo esta tesitura, lo que sí sabemos son algunas frases dichas por las otras videntes de Garabandal en sucesivas entrevistas, así como otros mensajes del Cielo, que nos dan pauta a cuándo podría suceder el día de la Iluminación.

Se ha repetido que antes del Aviso, ha dicho Mari Loli Mazón que habría “una tribulación que hará difícil practicar la religión…y que el Papa no podría estar en Roma abiertamente”  (oct 1982). Jacinta González, otra de las niñas de Garabandal, en 1979, dijo que antes del Aviso, “habría como una invasión, bueno, algo que me pareció como una invasión, algo muy malo… pero ya no recuerdo qué países o regiones se veían afectadas. Estos graves acontecimientos tendrán lugar antes del Aviso, que ocurrirá cuando la situación esté en su peor momento”  (Apud Luis E López Padilla, Garabandal, La última Oportunidad. Entrevistas de los años, 60’s 70’s y 80’s en The Workers of Our Lady of Mount Carmel en www.garabandal.us).

Tiempos de Caos y Confusión

Según se desprende de la revelación que la Santísima Virgen hiciera en Garabandal sobre el Aviso, se ha afirmado respecto a este gran acontecimiento, que poco antes de que suceda, la situación en la Iglesia será mala, hasta el punto de que va a ocurrir un suceso que será doloroso y desgarrador. Efectivamente, Serafín, el hermano mayor de Conchita González, afirma haber oído a su hermana anunciar durante un éxtasis, que el Aviso vendría después de un doloroso desgarramiento de la Iglesia, “algo como un cisma”.

Asimismo, las palabras de Mari Loli de que “el Papa no podría estar abiertamente en Roma” nos recuerda la visión de San Pío X sobre “un Papa huir de Roma sobre los cadáveres de sus sacerdotes”  (Citado por Luis E. López Padilla. El Sol Eclipsado. p. 150). Esta visión de San Pío X es muy similar a la visión de Lucía que nos dio a conocer la Jerarquía de la Iglesia como el supuesto Tercer Ssecreto de Fátima, en la que “el santo Padre atravesaba una ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino” (Ídem p. 183). Por tanto, es una salida en condiciones dramáticas, de revolución, tribulación o persecución en Roma, y desde luego en el Vaticano.

“El Aviso está programado en Mi Plan, pero antes deben venir ciertos acontecimientos. ¡Con la angustia de la tierra, debe llegar la angustia de las almas! (18 feb 1997 JNSR Dozulé, Normandía, Francia. (“Testigos de la Cruz”. 4 volúmenes. Cenáculos de Oración del Santo Rosario. Madrid, España. 1999).

En la misma línea está el mensaje a Sadie Jaramillo, el 21 de agosto de 1998, de parte de la Santísima Virgen respecto de cuándo ocurriría el Aviso: “Estas visiones son para que tú comprendas el cumplimiento de las palabras que te he dado y a muchos otros, de que pronto, en los términos en que entiendes esta palabra, la iluminación de tu conciencia y del estado de tu alma ocurrirán. ¿No se te ha dicho que este gran evento vendrá en medio de un gran caos y confusión? (www.message.home.att.net/~thewarning).  

Confirma lo anterior también el mensaje que recibiera en 1976, el 14 de septiembre la vidente Verónica, en Nueva York, respecto al momento del Aviso: “Mis hijos, Yo les he dicho a ustedes ya respecto a la venida del Aviso. Cuando ustedes vean, cuando ustedes oigan que hay una revolución en Roma; cuando vean que el Santo Padre sale a buscar refugio a otra tierra, entonces conocerán que el tiempo ha llegado” (Nuestra Señora de las Rosas. Ed. Apostolado Mariano. El Salvador, CA).

Última Oportunidad

La conclusión de lo anterior parece indicar que el Aviso, Iluminación o Juicio tendrá lugar cuando la situación mundial sea muy grave, tanto en el plano natural, como social, político y eclesial, confirmando que grandes sucesos dolorosos para la humanidad están a las puertas, eventos que deberán de ser medio para llamarnos a la conversión, y que incluso pondrán en riesgo nuestra vida aquí en la tierra. Pero Dios está dispuesto y decidido para que volvamos a Él, y dará una última oportunidad al mundo completo, que será en extremo doloroso e impresionante, tanto por el evento cósmico natural en sí, como por la experiencia mística de poder mirarnos a nosotros tal y como Él nos ve, y hacernos comprender las terribles consecuencias de nuestros pecados, como se lo explica muy bien el Señor a la ortodoxa griega Vassula Ryden, en sus mensajes de la Verdadera vida en Dios:

Durante toda la vida, generación, te burlaste de Mi Ley y te has ido rebelando; ¿Alguna vez estarás preparada para encontrarte con tu Dios? Yo, muy pronto voy a pasar a través de ustedes, será más pronto de lo que piensas. Estos serán mis últimos avisos. Yo te digo solemnemente: sacúdete el polvo que te cubre y levántate de la muerte. ¡El Final de los Tiempos está más cerca de lo que piensas!

“Pronto, muy pronto abriré Mi Santuario del cielo y ahí se quitará el velo de tus ojos, y tú percibirás como una revelación secreta; entonces un aliento se deslizará sobre tu rostro y los poderes del cielo se sacudirán, ráfagas de luz estarán seguidas por truenos; repentinamente sobre ustedes vendrá un tiempo de gran aflicción sin paralelo desde que las naciones existieron por primera vez. Yo le voy a permitir a tu alma percibir todos los eventos de su vida, los voy a desfilar uno a uno para consternación de tu alma, y te vas a dar cuenta de cuánta sangre inocente tus pecados han derramado de almas víctimas… y los haré conscientes de su iniquidad.

“Si todavía sigues vivo y parado sobre tus dos pies, entonces tu corazón verá todos tus pecados del pasado y el remordimiento se apoderará de ti, y tú con una gran angustia y agonía sufrirás, porque constantemente estuviste profanando Mi Santo Nombre y rechazándome y te estremecerás cuando te veas como cadáver en descomposición, devastado por gusanos y buitres.

“… para ese entonces tus lamentos y tus gemidos serán oídos sólo por ti. Yo te digo en verdad… te vestirás de luto y llorarás, pero tus lamentos los escucharán sólo tus propios oídos…”  (15 de septiembre de 1991. La Verdadera Vida en Dios. Encuentro con Jesús. Palencia, España).

Y sólo pido al lector no se entretenga si tal o cual aparición está o no aprobada o si tal o cual vidente está o no aceptado por la Iglesia. Constatemos la multiplicidad y diversidad de mensajes sobre un mismo acontecimiento, llámese Aviso, Iluminación, Día del Cambio, Juicio en pequeño, etc. y que coinciden esencialmente en lo mismo.  Vaya a la esencia de este profetizado evento y tratemos de sacar el mayor provecho, preparándonos en nuestro ser trino: el cuerpo con el sacrificio; el alma con la gracia de Dios; y el entendimiento con la fe… ante este acontecimiento que sí o sí vendrá a todos los hombres, y que los signos de los tiempos nos dice QUE CADA VEZ ESTÁ MÁS CERCA.

Al final de todo, lo más importante es salvar el alma. Y esto exige estar hoy y siempre preparados, pues no sabemos el día y la hora de nuestro encuentro personal con Jesucristo.

Que la Luz del Espíritu Santo nos ilumine a todos para entender con la Sabiduría que viene de lo Alto, lo que a partir de ahora le espera a la humanidad.

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Todos los artículos de este sitio pueden ser reproducidos, siempre y cuando se cite al autor, Luis Eduardo López Padilla, y la página donde fue originalmente publicado, www.apocalipsismariano.com