Domingo, Mayo 26, 2013

Imperativo Rezar el Rosario

Espiritualidad - Artículos

A propósito de los sonidos del infierno, es muy importante tener presente la visión que los pastorcitos tuvieron del infierno, ya que - aunque lo ignoren muchísimos sacerdotes y prelados - lo que cuenta en rigor para nosotros es vivir de tal modo, que no vayamos a caer en él.

 Nuestro Señor no se los mostró a sus discípulos,  pero dijo cosas terribles como las que se pueden leer en San Mateo XVIII, 8,9:

"Si tu mano o tu pie te hace tropezar, córtalo y arrójalo lejos de ti.
Más te vale entrar en la vida manco o cojo que con tus dos manos
o tus dos pies, echado en el fuego eterno. Y si tu ojo te hace tropezar,
sácalo y arrójalo lejos de ti. Más te vale entrar en la vida eterna con un solo
ojo, que con tus dos ojos, arrojado en la gehenna del fuego.”

 En cuanto a la solicitación de orar con la que comienza el Mensaje de Fátima, ella no es sino una reiteración de la imperativa enseñanza evangélica: “Pedid y recibiréis; buscad y encontraréis, tocad y se os abrirá” San Mateo VII, 7.

De lo que se colige que si no se pide no se recibe; si no se busca no se encuentra; y si no se toca la puerta no se abre.

 Y bien: para que pidiendo, recibamos y para que buscando encontremos, he aquí que la mismísima Madre del Salvador nos propone que diariamente recemos el Rosario. Esta recomendación práctica es tan importante, que sin temor a equivocarse se puede afirmar que todo aquel que reza el Rosario “se asemejará a un varón sensato que ha edificado su casa sobre la roca: las lluvias cayeron, los torrentes vinieron, los vientos soplaron, y se arrojaron contra aquella casa, pero no cayó, porque estaba fundada sobre la roca” San Mateo VII,24,25.

 Ignorar en cambio lo que Ella nos recomienda, acarrea catastróficas consecuencias, ya que el que no lo reza (el Rosario) “Se asemeja a un varón insensato que edificó su casa sobre la arena. Las lluvias cayeron, los vientos soplaron y se arrojaron contra aquella casa y cayó, y su ruina fue grande” San Mateo VII,26,27

Finalmente, para provecho de algunos católicos de hoy - el Señor nos perdone la osadía- nos permitimos agregar los siguientes versículos:

"Si eres divorciado y vuelto a "casar", despide cuanto antes a la mujer con la que vives en adulterio. Más te vale entrar solo en la Vida, que mal acompañado ser echado en el fuego eterno".

"Si has cometido injusticia económica (robado, abusado, cometido fraude, etc.), restituye lo que no es tuyo. Más te vale entrar pobre en la Vida, que rico con "todos" tus bienes ser echado en el fuego eterno."

"Si tienes rencores en tu corazón, perdona sinceramente y de verdad a los que te han ofendido de cualquier modo. Más te vale ser humillado y entrar en la Vida, que con tu orgullo intacto ser echado en el fuego eterno."

"Si tienes apegamientos a los honores, a la fama, al poder, al dinero y a los placeres, corta de inmediato con todos ellos. Más te vale entrar "desnudo" de valores terrenos en la Vida, que con todos - o alguno de ellos - ser echado en el fuego eterno".

Por eso la Santísima Virgen nos promete asistir a la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación eterna, a todo aquel que en estos tiempos rece diariamente los cinco misterios del Santo Rosario.

 

H

 

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