Sábado, Mayo 25, 2013

Al Servicio del Gobierno Mundial El Atentado al Pentágono 11/S ¿Misil?

Nuevo Orden Mundial - Artículos

La historia contemporánea está llena de atentados, conflictos, revoluciones, actos terroristas, que permiten posteriormente la acción bélica correspondiente para ir poco a poco obteniendo los propósitos y beneficios del proyecto mundialista. Por ejemplo, la guerra norteamericana contra España.

Fue el hundimiento del buque de guerra Maine, por un supuesto torpedo y con una pérdida de 260 hombres, lo que condenó a España.

Años más tarde el barco fue removido del barro, revelando que la explosión había salido de la bodega de municiones desde dentro del barco. Esto significó la pérdida de Filipinas, Hawai y Puerto Rico. También el caso del asesinato del Archiduque de Sarajevo que detonó la 1ª Guerra Mundial y luego la intromisión de los Estados Unidos por el hundimiento perfectamente preparado del buque Lusitania.

También tenemos el ejemplo de la guerra de Estados Unidos contra Japón y Alemania. Lo que ocurrió el 7 de diciembre de 1941 pasará a la historia como un día de infamia; pero no por los japoneses sino por el Presidente Roosevelt y otros personajes de su Administración que sabían que los japoneses estaban en camino de bombardear Pearl Harbor. Esta omisión asesina de no advertir fue una traición a los Estados Unidos. Un total de 2,403 marinos y soldados del ejército murieron “asesinados por este presidente”, en medio de una tormenta de bombas arrojadas por los aviones japoneses.

El Gobierno de los Estados Unidos en vano ha tratado de esconder su complicidad del bombardeo de Pearl Harbor, “clasificando”, es decir, sacando de circulación los documentos pertinentes a esta guerra que terminó ya hace casi  50 años. Por eso el Almirante Kimmel, comandante de Pearl Harbor en ese día fatal, llamó a Roosevelt un “condenado traidor.”

También está la guerra en Vietnam. ¿Cuál fue el ataque por torpedo contra una nave norteamericana en “aguas internacionales” que condujo a la guerra de Vietnam? La resolución para intervenir fue pasada inmediatamente después de que Lyndon Johnson y otros en el gobierno federal engañaron al pueblo americano haciéndolo creer que un destroyer US había sido atacado sin provocación por la armada vietnamita. Diez años después fue revelado que ese ataque no ocurrió. Pero este engaño condujo a la muerte de cerca de 60,000 hombres en Vietnam.

Otro ejemplo es el ataque a las Torres Gemelas en 1993.  Un reportaje del periódico New York Times sobre el arresto de ciertos egipcios acusados de volar el World Trade Center revelan que no tan sólo el FBI tenía un aviso anticipado del atentado con bombas, sino aún peor, su informante, un anterior oficial del ejército egipcio, había construido la bomba. En efecto, Emad Ali Salem infiltró al grupo por encargo del FBI, que le preguntó si los egipcios podrían construir la bomba. Salem les dijo que ellos no podían. En consecuencia el FBI instruyó a Salem en la construcción de la bomba a los egipcios, usando fórmulas no verdaderas. Entonces el FBI le dijo a Salem que usaran explosivos reales. Salem hizo como le dijeron pero comenzó a filmar secretamente a sus instructores del FBI en sus reuniones. Estas transcripciones de grabaciones fueron publicadas en el New York Times en octubre de 1993. Esta bomba puesta en el lugar exacto hubiera matado a 100,000 personas en lugar de las 6 que efectivamente mató.

Así pues, la estrategia ha funcionado siempre. Hay que crear indignación por algún hecho ocurrido o por algún hecho provocado; luego se insiste en la naturaleza perversa del enemigo escogido; después se arrastra al pueblo paranoico a la guerra con el apoyo de los medios de comunicación y se justifica cualquier acción en nombre del bien supremo, que en este caso, es la instalación del Gobierno Mundial al servicio del sionismo internacional. Porque finalmente ¿quiénes han sido los beneficiados de todos estos proyectos? 

El reciente ataque a las Torres Gemelas nos muestra en el contexto los intereses que estuvieron presentes. Quizá para muchos resulta novedoso el vínculo entre el Presidente Bush y el Vicepresidente Cheney con el gran imperio del petróleo y del narcotráfico internacional, siempre bajo la perspectiva del propósito sionista. Está comprobada la vinculación comercial en el negocio del petróleo de la Familia Bin Laden y la Familia Bush desde los años 70's, así también cómo a través de la CIA ambos socios entrenaron y armaron a la Jihad Islámica en contra de Rusia. En los ataques en Nueva York, existe mucha documentación encaminada a probar que Estados Unidos estaba al tanto de dichos atentados, tal y como lo documenta Thierry Meyssan como investigador de la Red Voltaire en su libro La Gran Impostura (La Esfera de los Libros, España, 2002), donde afirma que los atentados fueron auspiciados desde el interior del aparato del Estado Norteamericano. Es decir, estamos ante un nuevo caso de autogolpe norteamericano para encaminar los pasos hacia el proyecto mundial. La periodista española Pilar Urbano (la biógrafa oficial de los Reyes de España) en su libro Jefe Atta, el secreto de la Casa Blanca (Janet y Plaza Editores) afirma que no hubo ningún avión que se estrelló en el Pentágono y que se trata más bien de un misil.

El video en la siguiente dirección parece confirmar esta tesis:

 

 

Artículos Recientes

  • 1