Escrito por Luis Eduardo López Padilla Viernes, 25 de Mayo de 2012 13:59

Entre los libros católicos de mayor tiraje y venta actualmente aparecen, sin duda, aquellos que llevan la firma del monje benedictino Anselm Grün. Al mismo tiempo un reconocido psicoanalista discípulo de Freud llamado C.G.Jung ha sido quien, al decir del mismo Grün, le brindó confianza en su camino espiritual e influyó notablemente en la elaboración de su teología, que definitivamente están muy lejos de responder a la teología católica.
La editorial Herder presenta así en uno de sus libros a Anselm Grün:
Anselm Grün (1945), es un monje y sacerdote benedictino alemán que se ha convertido en uno de los autores de libros de espiritualidad más leídos hoy en día. Director de un centro de asistencia terapéutica en crisis psicológicas y vocacionales para religiosos europeos, ingresó en la abadía de Münsterschwarzach, Alemania, en 1964, tras cursar estudios de Filosofía y Teología. Después de doctorarse en Teología en Roma estudió Ciencias Económicas y Empresariales. En 1977 fue nombrado mayordomo, esto es administrador general de la abadía.
Junto con su labor administrativa, Grün desarrolla diversas actividades de orientación psicoterapéutico-espiritual. Imparte cursos de meditación, interpretación psicológica profunda de los sueños, ayuno y técnicas contemplativas. Su trabajo se nutre de de las influencias de los místicos, los antiguos monjes del desierto, Karlfried Dürckheim, la psicología profunda de Carl Gustav Jung y, sobre todo, la doctrina de Benito de Nursia. Combinarlas en una síntesis entrañable le permite interpretar y poner al alcance del hombre moderno las enseñanzas de cristianismo, de tal forma que sus raíces se convierten en una valiosa ayuda para la vida cotidiana. A lo largo de los años, Grün se ha convertido en consejero y compañero espiritual de muchos directivos de empresa.
Es autor de numerosos libros, de los cuales Herder Editorial ha publicado su biografía espiritual de Benito de Nursia.
Vamos a seguir la crítica que hace Gabino Tabossi con algunos comentarios nuestros. Primeramente como Grün tiene gran influencia de C.G Jung, veamos algunas frases disparadas por Jung: (Las frases están tomadas de las obras del autor: Jung y la creencia religiosa. Ensayo de interpretación psicológica sobre el dogma de la Trinidad. Metamorfosis del alma y sus símbolos. Aïon. La vida simbólica. textos extraídos del artículo sobre Jung publicado por JEAN-CLAUDE LARCHET, «Jung desde la teología y la espiritualidad cristiana», en AA.VV. Bases para una psicología cristiana, EDUCA, Bs. As., 2005.)
- Si yo dijera «creo en tal o cual Dios» esto sería insignificante; (...) mis modelos psicológicos de comprensión están fuertemente apoyados por las representaciones colectivas de todas las religiones y no veo porqué una confesión debería poseer la verdad, única y perfecta...
- Indicar las Tres personas de la Trinidad no hacen más que indicar la existencia de un arquetipo activo que no opera en la superficie [sino en el inconsciente] y permite de esta forma a las Tríadas constituirse…
Para Jung la Trinidad cristiana es el símbolo arquetípico que encuentra representaciones análogas en otras civilizaciones, tales como la babilónica, la egipcia y la platónica. Según él la revelación consiste en
- una disposición que entra en acción en un momento determinado de la evolución del espíritu humano disponiendo los datos de la conciencia en figuras particulares; dicho de otro modo, ordenando las representaciones divinas en tríadas y trinidades..
- Los Padres [de la Iglesia] que han elaborado el dogma de la Trinidad no lo han hecho consciente y voluntariamente, sino bajo la influencia inconsciente del arquetipo que, en otras épocas y en otras civilizaciones, ha dado lugar a otras expresiones simbólicas de forma triádica..
Vale decir: como la Trinidad no es real sino que representa una concepción divina particular formada en un determinado momento histórico-cultural y no por eso más importante que otras concepciones religiosas -concebidas en otras circunstancias-, su autentica consistencia onto-psicológica universal sería, para Jung, el hecho de que el Dios cristiano muestra de un modo nuevo, aunque no superior- la misma realidad que de otro modo se revela en otras religiones. He aquí su definición de Dios:
- Para mí [Dios] es la energía psíquica en general, la líbido quien crea la imagen de la divinidad utilizando los modelos arquetípicos, y el hombre en consecuencia rinde honor a la fuerza activa en él. Llegamos así a la conclusión de que la imagen de Dios sería ciertamente un fenómeno real, pero en primer lugar subjetivo…
- La figura de Dios es en primer lugar una imagen psíquica, un complejo representativo de naturaleza arquetípica que la fe identifica con un “ens” metafísico…
Lo que ha hecho el cristianismo, argumenta, fue ordenar en la conciencia en forma de tríada (P-H-E.S) el material inconsciente, y tal proyección a la esfera de la conciencia puede representar, dice Jung, las distintas etapas del desarrollo de un individuo: así el Padre representa el estado de conciencia en el cual todavía se es un niño y no se percibe la autonomía; el Hijo es el estado en donde hay diferenciación respecto del Padre y mayor independencia, es el Sí-Mismo que incluye en sí tanto lo consciente como lo inconsciente, la infancia y la madurez; y el Espíritu Santo es, dice, el estado en el que la conciencia, alcanzando un nivel de máxima autonomía, se siente apta para alcanzar la paternidad junto con la filiación; donde la persona ya se siente capaz de llegar a ser, además de hija, padre o madre. El Dios cristiano es para Jung una proyección de la psique evolutiva; y por lo tanto un invento humano.
Adviértase que en tal planteamiento la trascendencia se hace inmanencia desde el momento en que Dios deviene una proyección psíquica y la gracia energía sublimada del material libidinoso.
La Ética de Jung
Jung relativiza todo. Lo hace cuando habla del valor relativo del bien y del no valor relativo del mal.; y cuando enseña que lo que es virtud para uno puede ser considerado vicio para otro, lo que es bueno para uno para otro puede ser veneno…
Puesto que el bien es relativo no debe ser buscado con carácter de exclusividad, como tampoco el mal engloba en sí la integridad de lo absoluto. Bien y mal, santidad y pecado, Iglesia y mundo deben coexistir en el individuo y en la sociedad para lograr de esta manera la ansiada superación de los contrarios.
Se trata, en síntesis, de superar el conflicto y crecer en perfección a través de la osadía de la transgresión.
De Jung A Grün
Las principales influencias literarias en Grün. El monje benedictino se siente deudor Jung y de su doctrina:
“He leído toda la obra de C.G.Jung además de muchos otros libros de Peter Schellenbaum, John Bradshaw y Ken Wilber. Precisamente la psicología transpersonal que vincula las experiencias místicas con la psicología actual, me interesa e inspira para comprender e interpretar de una manera nueva los textos místicos.. (J.PAULASJ SEBEK, Anselm Grün, reportaje comprometido, Bonum, Bs. As, 2003,78)
Es decir que siguiendo a Jung y su psicoanálisis Grün interpreta los textos de los más reconocidos autores místicos de la Iglesia, empezando por Jesucristo y la Sagrada Escritura.
He aquí dos ejemplos, uno del A.T y otro del N.T:
Mientras Abraham utiliza a su mujer para conseguir un determinado objetivo, ésta no le puede dar ningún hijo. Sólo cuando tres hombres visitan a Abraham [tres hombres misteriosos en los que la Tradición eclesial ha visto una imagen profética de la Trinidad] y le regalan su protección, queda capacitado para recibir de Sara un hijo.
(...) [Hoy día] son muchos los hombres que sufren de impotencia. Abraham necesita de energía masculina de tres hombres para hacerse fecundo. De igual modo, los hombres necesitan la comunión con hombres que les protejan, que les transmitan su propia fuerza..
(...) El sacrificio de Isaac por parte de su padre se puede interpretar de diversas maneras. Una interpretación sería esta: quien ordena a Abraham sacrificar a su hijo no es Dios, sino la enfermiza imagen que Abraham tiene de Dios. El ángel del Señor le impide el sacrificio. Le da a conocer otra imagen de Dios.
Pero la escena puede entenderse también desde un punto de vista psicológico. Desde esta perspectiva, la historia refleja la oculta tendencia de muchos padres hacia la aniquilación de su propio hijo. (...) Abraham piensa que Dios le está pidiendo el sacrificio de su hijo. Con Dios justifica él su agresividad en relación con el hijo. (ANSELM GRÜN, Luchar y amar, San Pablo, 2006, 32-36).
Abraham, según esta lectura, es un “padre de la fe” que deja mucho que desear, porque ni es buen padre ni tiene tanta fe. En efecto, su relación con su hijo es despótica y la que tiene con Dios neurótica y ficticia.
Vayamos a un episodio del Nuevo Testamento. En su librito incertidumbre (Ed. Guadalupe, Navarra, 2003, 37-48), comentando el milagro que aparece en Mc. 9, 14-28 cuando Jesús cura, por pedido de un padre, al hijo poseído que “echaba espuma por la boca” (v.18,20), dice Grün que ese espíritu en realidad es la represión del hijo que no puede manifestar sus deseos de rechazo hacia su padre y cuya causa es la misma proyección de un padre hostil que transfiere hacia su hijo. Si el hijo está así es por la culpa de su padre que no lo entendió, que no lo apoyó, que no lo valoró como hijo, que no tuvo fe en él; para lo cual se apoya en el v. 24 del relato, donde reconoce el padre tener poca fe -por lo que le pide a Jesús que se la aumente- : nuestro comentarista dice que esa poca fe es en realidad la poca confianza del padre hacia su hijo.
La rigidez que padece el poseído (v.18) es, dice, la de quien durante años ha reprimido sus represiones mientras que el “agua” y el “fuego” que el demonio utilizaba para acabar con él (v.22) deben ser interpretados psicoanalíticamente: “el fuego” sería la pasión y la sexualidad y el “agua” el inconsciente. Toda vez que la persona -argumenta Grün- reprime su sexualidad y la sepulta en el inconsciente este se venga contra él, ahogándolo y quemándolo. Esto indica anota el monje- que aún vivimos muy inconscientemente, que no estamos en contacto con muchas cosas que viven dentro de nosotros. El inconsciente puede convertirse en una corriente devastadora en la que nos podemos ahogar...
Relativismo religioso. La Eclesiología de Grün
“La Iglesia ya no puede presentarse autoritariamente, como representarse exclusiva de la verdad”. ((Anselm Grün, reportaje comprometido, Ibid., 152).
“La Iglesia no debe observar el arte con sus parámetros moralizadores. (...) El mundo actual - con su arte- es distinto del que querrían ciertos representantes de la Iglesia.” (Ibid., 186).
Relativiza el catolicismo cuando augura que la fidelidad a la propia conciencia, más allá de cualquier religión, es camino seguro para la salvación.
“Rahner acuñó el concepto de “cristianismo anónimo”… Con ello quiere significar que cada uno vive de acuerdo con su conciencia, sin importar si es ateo o si pertenece a otra religión, y puede lograr así la vida eterna. Gracia y justificación, unidad y estrecha relación con Dios, posibilidad de lograr la vida eterna solo tienen un límite en la conciencia sucia de un hombre. Y esto es precisamente lo que quiere expresarse con cristianismo anónimo”. (Karl Rahner, en Diálogo con Krauss, 54).
“Hans Urs von Blathasar habla de la abundancia de la salvación que se reveló en Jesús. Y esta abundancia llevará a la perfección todo lo que hay en el mundo.” [es decir, que todos finalmente se salvarán].
“La Iglesia católica no debe identificarse con la Iglesia católica romana y su estructura, sino en que lo verdaderamente católico radica en que la Iglesia está abierta para todas las experiencias espirituales, que respeta a las otras religiones con sus conocimientos y experiencias, y que quisiera incorporarlas todas a la plenitud que Cristo representa para ellas”.
“No es la Iglesia la plenitud. Nosotros, los cristianos, no debemos colocarnos por encima de los demás. Ya que somos tan humanos, pecadores, limitados, como los demás representantes de las otras religiones. No necesariamente somos mejores personas que los demás... Ni el cristianismo en su figura histórica ni la Iglesia pueden pretender absolutidad…”
“El cristianismo es el cumplimiento del anhelo humano, tal como se expresa en muchas religiones. Cumplimiento no es algo exclusivo sino inclusivo. No excluye a las demás religiones, sino que las incluye sin absorberlas. Y tampoco se trata de que los hombres no logren la salvación fuera del cristianismo. Creemos que todo aquél que vive de acuerdo con su conciencia, logra la salvación” (ANSELM GRÜN, La fe los cristianos, San Pablo, 2007, 138-152).
Arbitrariamente distingue el monje benedictino entre Jesucristo, el único absoluto, y la Iglesia según su dimensión histórica y estructurada bajo el primado de Roma, negándole a ésta la absolutidad de la que sí gozaría Jesús. Su lema reza: Cristo sí, Iglesia no. Tal distinción dista enormemente de lo enseñado en el documento “Dominus Iesus”, elaborado en el 2000 por el Card. Ratzinger y firmado por el entonces Papa Juan Pablo II. Un documento tan importante como .encajonado. por buena parte de la clerecía. En efecto, allí leemos:
(...) La plenitud del misterio salvífico de Cristo [que sí sostiene Grün] pertenece también a la Iglesia [la que no acepta Grün], inseparablemente unida a su Señor. (...) Y así como la cabeza y los miembros de un cuerpo vivo aunque no se identifiquen son inseparables, Cristo y la Iglesia no se pueden confundir pero tampoco separar, y constituyen el único Cristo total...
(...) Los fieles están obligados a profesar que existe una continuidad histórica -radicada en la sucesión apostólica- entre la Iglesia fundada por Cristo y la Iglesia Católica. (n°16,§1,3) .Por lo tanto, los fieles no pueden imaginarse la Iglesia de Cristo como la suma diferenciada y de alguna manera unitaria al mismo tiempo- de las Iglesias y Comunidades eclesiales; ni tienen la facultad de pensar que la Iglesia de Cristo hoy no existe en ningún lugar y que, por tanto, deba ser objeto de búsqueda por parte de todas las Iglesias y Comunidades. (n°17,§3).
El Jesús de Grün
La teología católica enseña que Jesús, como Verbo encarnado, fue Dios desde su concepción.
La teología de Grün enseña al parecer que Jesús se fue haciendo Dios sobre todo a partir de la iluminación que recibió el día de su bautismo:
.¿Cómo llega Jesús a ser Salvador? Esta es para mí una cuestión decisiva. La respuesta teológica --que él puede salvar en cuanto Hijo de Dios- no me parece suficientemente satisfactoria. Jesús no fue salvador desde el principio. Él fue desarrollando desde su interior el arquetipo de salvador. Para mí, los Evangelios señalan momentos importantes de esta proceso. El primer momento lo constituye el bautismo. [Al sumergirse en el agua] Jesús se ha sumergido en el inconsciente. Nuestra vida se seca sin la fuente del inconsciente. Es en el bautismo, y no en su nacimiento, donde Jesús toma conciencia de su verdadera identidad. (Luchar..., 204-212)
La Ética de Grün
Para salvarse y ser feliz hay que pecar, o al menos, evadir el deseo de erradicación de lo que nuestros preconceptos culturales consideran como conductas “anormales”.. Nuestro autor cree que el pecado original fue una cosa necesaria y loable en cuanto que, tras él, los primeros padres pudieron .conocer el bien y el mal., ganar en conciencia, aumentar la propia ciencia moral.
“La historia del pecado original se presta a diversas interpretaciones. Vista desde la psicología, a mí me convence la interpretación de C.G.Jung, para quien el comer del fruto del árbol de la ciencia es un acto de toma de conciencia. Para Adán y Eva se trata de un paso necesario en el camino de su plena realización personal. El ser humano sale de su situación paradisíaca y reconoce sus partes luminosas y sombrías. Puede ya distinguir entre el bien y el mal. (Luchar..., 19)
El pecado es conciencia; la gracia y santidad imperfección. La cruz es la inclusión pacifista de las sombras. La salvación es la muerte y el cielo termina siendo, según esta lógica, nada menos que el infierno:
“[Las personas] tienen que reconciliarse con los puntos negativos, con los lados impíos que también se encuentran en ellas, con muchos sectores de ellas que no quieren saber nada de Dios, con algunos deseos que no se orientan según la voluntad de Dios sino que son «amorales». (ANSELM GRÜN, Incertidumbre, pgs. 81, 83, 86).
La solución que ofrece el autor no es, en sustancia, distinta de la del psicoanálisis: conciencia de lo negativo, aceptación y necesidad de lo inmoral, tendencia natural hacia la muerte:
“De la tensión entre los opuestos se genera en el hombre una energía que tiende a la unión entre esos lados contrarios (...). No debemos (sobre) valorar uno de estos dos lados, pues necesitamos de los dos. (...) El hombre sólo llega a su verdadero “yo” si aúna sus contrastes, si consigue integrar en él el consciente y el inconsciente, la luz y la oscuridad, el bien y el mal.. (Ibid., 89, 92).
La Homosexualidad
La homosexualidad es para Grün un valor más que una patología.
“Es importante para el hombre tener ideas claras respecto a su identidad sexual. Tiene que saber con precisión si es heterosexual u homosexual. A veces las fronteras son borrosas e inestables. Llegar a conocer y tomar conciencia de la identidad sexual es un presupuesto determinante para aceptarse como hombre. También aquí es decisivo que dejemos aparte todas las valoraciones. Cada hombre “homosexual o heterosexual” tiene sus virtualidades, sus fuerzas, y también sus peligros. Los hombres homosexuales se han entregado en los últimos años a la búsqueda de su propia masculinidad, todavía con más intensidad que los hombres heterosexuales. En lugar de disculparse por su homosexualidad -como sigue siendo habitual aún en muchos círculos sociales -, se alegran de su condición. Han tomado conciencia de su cuerpo y se expresan a sí mismos, con todo su ser, en su cuerpo. Con frecuencia tienen una profunda sensibilidad estética y una gran apertura hacia la espiritualidad. Cuando hablo de la masculinidad, pienso siempre en los hombres heterosexuales y homosexuales..”!.
“(...) Con demasiada frecuencia escuchan que la homosexualidad es “antinatural”. Pero tales valoraciones son falsas. La homosexualidad se puede deber a motivaciones diversas: a la educación, a una excesiva vinculación con la madre, a experiencias sexuales, pero también a una determinada configuración genética. En definitiva, nadie puede decir por qué un hombre o una mujer son homosexuales. Lo decisivo es que el homosexual se reconcilie con su condición y su tendencia y que, desde esa reconciliación, haga lo mejor. Esto significa que también él puede vivir su homosexualidad de una manera humanamente digna. (Ibid., 25)
Aborto
Si bien es verdad que en el librito sobre el Decálogo condena Grün el aborto al hablar del 5 ° mandamiento, sin embargo en la explicación que hace del segundo mandamiento nos topamos con esta extraña expresión:
“Hoy existe otro peligro de abuso: se abusa del nombre de Dios para fines políticos. Se empieza en el nombre de Dios una guerra contra las así llamadas .semillas del mal... En nombre de Dios se asesina o insulta a Parlamentarios, que buscan honradamente leyes sensatas para regular la problemática del aborto.... (ANSELM GRÜN, Los Diez Mandamientos, San Pablo, Bs. As., 2007, 46).
¿Se refiere aquí Grün a los católicos que luchan por la no despenalización del aborto? Y en caso de ser así y tratándose del aborto, ¿puede haber una ley “sensata”, o menos perniciosa, capaz de ser aceptada civilmente?
Adulterio
Grün dice que las fantasías sexuales no son pecado al tiempo que afirma, sirviéndose de una incorrecta interpretación de un término griego traducido por “fornicación” (cf. Mt. 19,19), que los separados rejuntados muchas veces pueden volver a colmugar.
“En la Iglesia, el adulterio siempre tiene algo que ver con actos impúdicos. El Antiguo Testamento es ajeno a este punto de vista. Para Israel la sexualidad no era el centro del matrimonio, sino la pareja. (...) El sexto mandamiento tiene ciertamente algo que ver con la sexualidad. Pero no se tienen que tomar en consideración las reflexiones mezquinas y angustiosas sobre el tipo de fantasía sexual con el que opino no haber observado el sexto mandamiento..
“Quien separa el matrimonio comete adulterio. El único motivo que permite Jesús para la separación es la fornicación (cf. Mt. 19,9). No está muy claro cómo entender esto. Los exégetas discrepan sobre el tema. Cualquiera sea el sentido de estas palabras de Jesús, es importante que para él, pues, por lo visto, existen motivos para admitir la separación. Hoy en día seguramente estas excepciones se describen de otra manera. Pero sí está claro que la prohibición absoluta de dar la comunión a los que se han vuelto a casar no corresponde con las palabras de Jesús. (ibid., 97-98).
Anticoncepción
“El Papa Pablo VI con su encíclica Humanae vitae [en la que se condena bajo todas las formas el uso de anticonceptivos para evitar, como fin o como medio, la concepción] nos decepcionó mucho a los estudiantes de teología. Allí cedía frente a una minoría conservadora” (Anselm Grün, reportaje comprometido, 30-34).
Grün afirma que todos estos conflictos ligados a la sexualidad se los debemos imputar a... la Iglesia Católica!
“La causa de la represión de la sexualidad es también un profundo temor frente a la sexualidad, tal como la ha acuñado desde hace siglos la moral sexual católico romana ..(Ibid., 109).
“Me cuesta entender ciertos desarrollos internos de la Iglesia. No puedo evaluar en qué medida estos desarrollos y reacciones dependan directamente del Papa o si fuerzas conservadoras en Roma utilizaron la frecuente ausencia del Papa [Juan Pablo II] para poner en escena sus juegos de poder. Lo que me da pena es que la teología romana se limite principalmente a cuestiones de moral. (...) Se mantienen aún tiesos en temas como la sexualidad y el celibato. (...) También preguntas como el tratamiento de divorciados que vuelven a casarse y la cuestión del asesoramiento a mujeres confrontadas con el tema del aborto parecen ser tratadas en Roma con poco tacto. (ibid., 42).
Hasta aquí expuesto el pensamiento general del monje Anselm Grün. El barniz que da a sus ideas con una “untada” de cierta piedad monástica tradicional (pondera, por ej., el canto gregoriano), las referencias a importantes autores de la mística monacal sumado eso a la solidaridad ideológica y remunerativa de las más reconocidas editoriales “católicas” (Ágape, San Pablo, Lumen, Herder, Bonum,Guadalupe, entre otras) ha hecho más difícil aún la artesanal tarea de distinción entre el trigo y la cizaña. Y es, finalmente, en razón de esto último por lo que estamos firmemente convencidos que, sea por deliberada malicia o por vencible ,y por tanto, injustificada- ignorancia, muchos y en razón de mucho tendrán que dar cuenta ante el más santo, intachable e impoluto Tribunal el día del propio juicio, termina diciendo Tabossi.
LUIS EDUARDO LÓPEZ PADILLA
25 de Mayo del 2012
www.apocalipsismariano.com
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