Dios nos ha estado advirtiendo incesantemente que regresemos a Él y nos reconciliemos con Él, y los unos con los otros. Cristo ha estado suplicando a Su Iglesia que se reconcilie y se una. Ha estado pidiendo a los pastores durante más de 25 años, que se arrepientan y se reconcilien, logrando la unidad por medio de la unificación de las fechas de la Pascua.

El mundo entero se está descomponiendo por su maldad y su apostasía, transgrediendo no sólo la Ley de Dios, sino todo lo que es Santo, ofendiendo a Dios sin cesar. ¿Por qué, entonces, alguien se sorprende cuando la gracia del Espíritu Santo aumenta en estos tiempos de oscuridad para ayudarnos? Pero la Oscuridad está persiguiendo a la Luz una vez más. Durante todos estos años, muchas personas han estado creando obstáculos y persecuciones, vertiendo acusaciones, burlas, difamaciones, prohibiciones y calumnias… Muchas de esas personas pensaban que estaban cumpliendo un santo deber hacia Dios…

El 7 de enero del 2008, Nuestra Señora me despertó alrededor de las 3:10 de la madrugada y me hizo comprender que, en ese momento, Cristo estaba siendo atacado. El mensaje de Nuestra Señora era que estamos muy cerca de los acontecimientos predichos a los que ha de enfrentarse la humanidad, y que están a la puerta; acontecimientos que son atraídos por la maldad del mundo, el egoísmo, la falta de amor, acontecimientos que resultan del rechazo del mundo a la Palabra de Dios, de su rencor, su hipocresía y su impiedad.

Nuestra Señora dijo que la tierra está en peligro y que sufrirá fuego. La ira de Dios no puede contenerse más y caerá sobre ellos porque el hombre se niega  a romper con el pecado. Que la Misericordia de Dios durante todos estos años era para atraer al mayor número posible a Él, extendiendo Su Brazo para salvarlos, pero sólo unos pocos lo entendieron y escucharon. Que Su tiempo de Misericordia no durará mucho más y que llega el momento en que todos serán puestos a prueba y la tierra vomitará ríos de fuego de sus entrañas y la gente del mundo comprenderá su miseria y su impotencia por no haber tenido a Dios en sus corazones. Dios es firme y fiel a Su Palabra. Ha llegado el momento en que los de la casa de Dios serán puestos a prueba, y aquellos que rechazaron Su Misericordia probarán Su Fuego. Nuestra Señora dijo que ésos también sufrirán lo que merecen.

Nuestra Señora siguió hablando acerca del sacrificio. Me pidió que recordara a todos que Dios nuestro Creador nos pide que nos comprometamos más con Él, y que estar convertido no es suficiente sin sacrificios y oraciones tenaces. Que si uno dice que está convertido y que ha encontrado a Dios debe ofrecer más sacrificios como acto de inmolación. Hay varias maneras de mostrar a Dios nuestro amor y generosidad. Que nadie puede decir que somos cristianos sin ofrecer amor sacrificial. Que aquellos que verdaderamente aman a Dios están bendecidos y no deben tener miedo en esos días. Nuestra Bendita Madre dice que aquellos que perseveran en las penurias son bendecidos. Que está contenta con todos los sacerdotes (el clero) que comparten y promueven esas Obras de Dios, que deben permanecer confiados porque han recibido gracias especiales del Espíritu de Dios y que por medio del Espíritu se han fortalecido en el Señor y para Su plan de salvación. Que Cristo les concede Su paz.

Si alguno sirve y se inmola como ofrenda, el juicio que ha de llegar por medio del fuego no será tan severo con él, porque en su espíritu estará gozando de la llamada de Dios que le dio la vida.

El 14 de abril de 2010, el volcán Eyjafjällajokull entró en erupción, produciendo, como todos nos enteramos, una nube de ceniza. Toda la región alrededor del volcán fue evacuada. Algunas personas tomaron videos  en las proximidades y no se podía ver bien a pocos metros, debido a las nubes de ceniza en la atmósfera. Todo estaba gris y cubierto de ceniza. La economía del tráfico aéreo resultó trágica, ya que hubo muchas cancelaciones de vuelos y se perdieron diariamente millones de dólares. Frutas, pescado y otros productos se pudrían en los almacenes. Los viajeros quedaron atrapados en todo el mundo.

Cuando ese mismo volcán entró en erupción hace unos años, no paró de escupir ceniza durante un año y medio. Mientras escribo este artículo, todavía estamos esperando a ver cuándo se detendrá esto.

Sin embargo, acontecerá algo peor en esta tierra si la gente, como el Faraón, sigue ignorando los signos de los tiempos, y entonces será demasiado tarde.

El 14 de abril de 2010, se vio una brillante 'estrella' en el horizonte, en el Medio Oeste de los Estados Unidos. ¡Fue espectacular! Se tomaron del fenómeno muchos videos que se pueden ver en YouTube.

Dios sabía que este meteorito se estaba acercando a la tierra. Se podría haber estrellado de noche en cualquier lugar, incluso en una gran ciudad como Chicago, en el Medio Oeste de los Estados Unidos. Como dije  anteriormente: quizás también, esto fue sólo un pequeño "aperitivo" de lo que realmente puede sucedernos, un preludio si no nos corregimos. El "plato principal" está por venir. Mucha gente alrededor del mundo está seguramente viviendo con apatía y con un espíritu de letargo, sin Dios. Han metido a Dios en un cajón y se han asegurado de echarle la llave y tragársela. No hay forma de abrirlo. Muchos eclesiásticos están prohibiendo a Dios hablar a Su pueblo como lo está haciendo ahora, y aconsejan a los fieles que tampoco escuchen, prohibiéndoles asistir a las reuniones e impidiéndoles así conocer la Voluntad de Dios. No son mejores que los discípulos de Jesús en su incredulidad. Cuando Cristo resucitó y "se apareció a los Once", dice la Biblia, (Mc 16, 14-15), ".estando a la mesa los once, se les apareció y les echó en cara su incredulidad y su dureza de corazón, por no haber creído a quienes le habían visto resucitado".

¿Qué creéis que Jesús hará de nuevo ante sus corazones endurecidos y su incredulidad? ¿Les felicitará por su incredulidad bajo pretexto de ser prudentes: "¡Bien, habéis hecho muy bien en impedir a mis fieles que Me escucharan!"? No, les recriminará, por supuesto, como lo hizo entonces a Sus propios discípulos.

El 18 de febrero de 1993, Dios nos advirtió diciendo:

"El sexto sello está a punto de ser roto y todos vosotros estaréis sumidos en la oscuridad donde no habrá iluminación alguna, pues el humo surgido del Abismo será como el humo de un inmenso horno, que oscurecerá el sol y el cielo. Y con Mi Copa de Justicia, os voy a hacer semejantes a serpientes y víboras. Haré que os arrastréis sobre vuestro vientre y comáis  el polvo, en esos días de tinieblas. Os aplastaré contra el suelo para recordaros que no sois mejores que las víboras... Os sofocaréis y ahogaréis en vuestros pecados. En Mi cólera, os pisotearé, ¡os aplastaré bajo mis pies con Mi ira! (.) Cuando llegue la Hora de las Tinieblas, os mostraré vuestro interior. Daré la vuelta a vuestra alma, y cuando veáis vuestra alma tan negra como el carbón, no sólo experimentaréis una aflicción como nunca antes, sino que os golpearéis el pecho con angustia, diciendo que vuestra oscuridad interior es mucho peor que la oscuridad que os rodea. En cuanto a ti... Así es como voy a exponer  Mi Justicia a las naciones, y todas las naciones sentirán Mi sentencia cuando llegue esa Hora. Yo haré que la vida humana escasee más que nunca antes. Luego, cuando Mi ira se aplaque, estableceré Mi Trono en cada uno de vosotros, y juntos,  con una sola voz y un solo corazón y un solo lenguaje, Me alabaréis a Mí, el Cordero."

Una vez más se nos concede tiempo para arrepentirnos antes de que la ira de Dios caiga sobre nosotros. Aparentemente en Fátima y en los mensajes de Akita, Nuestra Señora nos avisaba sobre el Castigo de fuego que ha de llegarnos si no cambiamos nuestro corazón y seguimos de verdad a Dios. La ira de Dios se manifestará con fuego. Éste será el Castigo explicado en los mensajes. ¿Por qué Dios, tan amoroso, dirían algunos, nos hace esto? El Señor Jesús, cuando yo le hice esa pregunta, contestó: "Si morís, es por vuestra apostasía". Sí, la Apostasía provoca la Justicia de Dios y aunque Él nos de tiempo, un día, dijo Jesús, el Padre gritará: "¡Basta!"

Esta profecía  o aviso, si queréis llamarlo así, acerca del castigo de fuego, ya no puede ser retirado. El Padre dijo, "nada puede restarse ya de ello". Es demasiado tarde para retirarlo del todo, pero lo que podemos hacer es disminuir la fuerza de ese castigo por medio de la oración, el arrepentimiento y un cambio de vida para vivir santamente. Estamos llamados a vivir una Verdadera Vida en Dios. Dios puede ablandarse, igual que lo hizo con Nínive.

Los Mensajes de La Verdadera Vida en Dios no son profecías de pesimismo y fatalidad. Dios nos los da en estos tiempos de misericordia para hacernos entrar en vereda. Son una llamada desde el  Amor sublime de Dios. Dios no nos permitirá eternamente que ofendamos Su Santo Nombre y vivamos en la impiedad. Esta es la razón por la que viene, por Su Misericordia, para darnos muchos avisos.

Vassula